martes, 18 de abril de 2017

LA Champeta Africana en Cartagena

Nosotros habitamos en la música y, al mismo tiempo, la música habita en nosotros. Las nuevas generaciones de los sectores populares de Cartagena, están rodeadas de tres grandes vertientes musicales: el vallenato, el reggaetón y la champeta criolla. En ese sentido, la vieja champeta africana ha muerto.  Se trata de una música presente en la nostalgia por una sensibilidad colectiva que ya no es.

muelle de los pegasos de cartagena
La vieja champeta africana apareció a mediados de los años cincuenta en nuestra ciudad, donde vida barrial y vida de muelle eran casi lo mismo. Los muelles eran nuestros y eran fuente clave para la economía popular y nuestra cultura. La atmósfera musical de Cartagena se exponía al intercambio y a la influencia de otras músicas que venían del Caribe, aunque no se tuviera muy clara la geografía de un área que es más agua que tierra y que va del Golfo de México a las costas de África y de Nueva York hasta Buenos Aires. Si nos fijamos bien, Cartagena está en el centro de ese mapa. Consumir la música del Caribe no hispano, siempre constituyó una alternativa que apuntaba a una sensibilidad más negra, más afro. Una muestra de esta sensibilidad podemos encontrarla en una canción grabada, al parecer en 1958, por el gran músico cartagenero Pedro Laza y sus Pelayeros. Se trata del cover de una canción tradicional haitiana que se llama Panamá Mwe Tombe. En aquella ocasión, Daniel Santos “El Jefe”, canta en creole haitiano con la agrupación musical del maestro Laza. Hacia 1999 Álvaro José Arroyo produce otra versión de la misma pieza musical, cuya base rítmica es claramente un compás haitiano. Vale la pena que comparen ambas versiones que pueden encontrar en youtube. Otro cover haitano, ejecutado por el binomio Laza – Santos es la canción Carolina Caro.
pedro laza y sus pelayeros junto a el borinqueño Daniel santo
Para mediados de los años setenta la vieja champeta africana era parte sustancial de la identidad musical de los sectores populares de Cartagena; de ahí que, no es gratuito que aparezca una agrupación colombiana como Wganda Kenia. Una agrupación que nace en Medellín bajo la tutela de Luis Ernesto Estrada, Fruko, y con el sello de Discos Fuentes. Tres de sus grandes éxitos forman parte de la nostalgia por la Champeta Africana de hoy: Aluminio, El Evangelio y Homenaje a los embajadores. Por su parte, se sabe que los navegantes y marineros desempeñaron un papel preponderante en el intercambio musical que acaeció, pues, entre muelle y barrio circularon las canciones que iban y venían en los barcos. Con el tiempo, aparecieron los llamados corresponsales de picós. Se destacan entre ellos Humberto Castillo, de origen paisa, quien al menos hizo 16 viajes a capitales como Londres, París y Lisboa con miras a conseguir los discos exclusivos para los picós de Cartagena y Barranquilla. Castillo viajó muchas veces a Johannesburgo, Suráfrica para adquirir músicas de Nigeria, Ghana,  Sao Tome, Kenia,  Zaire,  Camerún y Zimbabwe. Castillo y los corresponsales como él se constituyen en agentes culturales que incidieron en la formación del gusto musical de todo el Caribe colombiano, en virtud de la Champeta Africana que, en realidad, agrupa a muchos ritmos, géneros y exponentes de la música contemporánea del continente africano.
     humberto castillo junto a el maestro lokassa ya mbongo
La historia de la Champeta Africana es la historia nuestra y allí la población de Bocachica tiene un lugar destacado en razón del comercio dado en sus playas. No sólo eran las vajillas de losa china que allí se vendían, sino las primeras Champetas Africanas que se consumían antes que en los picós cartageneros. Tanto así que, para entonces, a la Champeta Africana la conocían como música bocachiquera. ¿Por qué desaparece la Champeta Africana del gusto popular de Cartagena? Hago tres apuestas. Uno. Perdimos la vida de muelle y, en virtud de ello, somos menos Caribes porque desapareció la atmósfera de toda aquella sensibilidad. Dos. La aparición del internet y la reconfiguración mundial de la industria discográfica, lo que hizo desaparecer los corresponsales picoteros y su función mediadora del gusto champetúo. Este corresponsal es reemplazado por el productor musical de Champeta Criolla. Tres. La aparición de nuevas generaciones de público que nacieron sin la memoria musical de la Champeta Africana; sólo la conocen como música de los abuelos. 
pepe kalle cantante de musica africana 

La Champeta Africana nunca se ha dejado de producir, sin embargo, viene muriendo dentro de nosotros. Grave. Perdimos el contacto con la matriz musical africana y la reemplazamos por el tropipop de Bogotá o el reggaetón de Medellín. Una de las pocas personas que mantiene este contacto es el profesor Juan Carrasquilla con su programa Lingala Caribe, los domingos a las 11 de la mañana por UDC Radio por los 99.5 FM. Si los picoteros y programadores no van hacer nada al respecto, me parece que los ciudadanos debemos reconectarnos con una de las fuentes que nos reivindica, nos fortalece y nos da el orgullo de ser otro tipo de negras y de negros.
Ricardo_chica@hotmail.com
publicado en el periodico el universal 01 diciembre del 2013

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